Qué es un ritual de Hammam y por qué es una experiencia de bienestar integral
Qué es un hammam; Origen del ritual; Beneficios para cuerpo y mente; Rituales esenciales


Hammam, el baño que renueva 


Heredero de una tradición milenaria, el hammam es mucho más que un baño de vapor aunque sea esa su etimología. Lugar de encuentro, de sensación y de inspiración, el hammam sigue siendo una experiencia aumentada de bienestar para el cuerpo y el espíritu. 


Un lugar para la purificaciónpurificarse y la renovación

El hammam es una institución que ha ido atravesando los siglos, desde las Termas romanas y los Baños de Bizancio, el hammam es probablemente el lugar de encuentro más antiguo que existe. Un lugar en el que la limpieza y el carácter sagrado del agua sirven para conectar con nuestra propia naturaleza, pero no de una forma aislada, sino compartiendo el espacio, la calma y el bienestar. Y esta dimensión física y espiritual compartida es lo que hace del hammam una experiencia wellness radicalmente distinta, renovadora y profundamente auténtica. En un mundo en el que el aislamiento físico y la conexión digital nos alejan de nuestra verdadera naturaleza, el hammam nos invita a reconectar con nuestro interior y a recuperar la pureza del cuerpo.

Profundamente arraigado en la tradición andalusí, el hammam contemporáneo sigue siendo un recordatorio continuo de que mantener la pureza del cuerpo y la serenidad del espíritu, es la clave del bienestar. 

En este aspecto, el hammam sigue siendo una institución práctica, un entorno estructurado y bello que fomenta la higiene y la renovación a través de la cultura del agua y de sus rituales de cuidado.

Hoy el hammam sigue siendo una invitación a compartir y a conectar con los demás desde lo más auténtico, por eso además de reconciliarnos con nuestro cuerpo también nos permite aceptarnos y amarnos tal y como somos.


Rituales de belleza y bienestar para una experiencia aumentada


El hammam es el primer centro wellness de la historia y también el único que sigue manteniendo un sistema ritualizado para el cuidado del cuerpo y la serenidad de la mente. Es precisamente esta ritualización de los cuidados físicos, corporales, faciales o capilares, la que transforma la experiencia más allá del concepto convencional de Beauty Spa o centro Wellness, el hammam es algo más.

¿Cómo Hammam Al-Ándalus ha traído al presente una tradición milenaria? 


Transformándola en una filosofía de cuidado íntegro que llamamos bien sentir, un término que recoge la vocación por la salud, la belleza y el gozo como elementos esenciales para la longevidad y el bienestar. Desde su origen, el hammam no es sólo para unos pocos sino para una mayoría, porque sentirse bien no debe ser un lujo inaccesible.

  • El ritual de hospitalidad que se inicia en el zaguán, un lugar de energía y de conexión, en el que los y las anfitriones reciben, acogen y guían al viajero hacia la experiencia interior. Los aromas, los sabores, los sonidos… todo se escribe y se armoniza para que la primera experiencia sea cálida, acogedora y permita ya desconectar del ruido y la prisa del exterior.

  • El camino del agua, comienza en el mismo vestuario, el lugar en el que dejamos la ropa, nos envolvemos en la toalla y nos encontramos con nuestro propio cuerpo. A través de las distintas salas y termas, el agua nos vuelve a recibir, nos volvemos a sentir más libres, con más ligereza, con mayor apertura a todo lo que sucede alrededor. En las termas recuperamos la verdadera energía que nos transmite el agua.

  • El ritual de purificación, es la espina dorsal de la experiencia del bien sentir en el hammam. El masaje con guante y jabón naturales, el pulso de las manos expertas, no sólo nos libera de impurezas, sino que activa todos los sistemas del cuerpo, la circulación, la respiración, la renovación celular. En sus distintas variantes, con o sin vapor, más firme o más suave, con diferentes jabones, el ritual purificador nos devuelve una piel y una energía renovadas.

  • El ritual del masaje con aromaterapia, es el momento de la entrega total al cuidado que una o un masajista nos ofrece con plena conciencia y dedicación. Es también el momento en el que el tacto de los aceites y las manos, la sensación de los aromas y el sonido apagado de los movimientos nos facilitan la meditación, la ensoñación y la serenidad. El cuerpo recupera su elasticidad natural, la armonía de la postura y el movimiento.

  • El ritual del cuidado del rostro,  se enfoca en la parte del cuerpo que mejor refleja el estado interior. El rostro es el lienzo en el que escribimos nuestra historia, los sentimientos, el modo en que vivimos. El cuidado facial en el hammam es más que una sesión de belleza. La cosmética botánica, natural y sensorial de El Jardín de hammam, aporta, en cada etapa del ritual, la limpieza, la tonificación de la epidermis, la hidratación y la nutrición de las distintas capas de la piel. Al finalizar el rostro queda relajado, terso y luminoso, más firme y saludable. 

  • El ritual del té, forma parte de la tradición ancestral de hospitalidad, de invitación a compartir todo lo que se tiene, de agasajar a quienes recibimos. Este momento es una ceremonia de apertura, de gozo compartido y de generosidad. Un ritual con el que se recibe y se despide, deseando que la paz y el bienestar acompañen al viajero en su camino, y que ese camino vuelva a propiciar el encuentro.

Hammam Al-Ándalus es el hammam de siempre hoy, un refugio donde recuperar el bienestar del cuerpo y la paz del espíritu, conectar con la belleza y con la alegría compartida. El bien sentir sigue siendo el privilegio de ser humanos.

en
Botánica, la gran reserva de la cosmética
Pegue este código justo después de la etiqueta de apertura :