Los aromas florales y su poder terapéutico
La Aromaterapia es la práctica de usar aceites esenciales extraídos de plantas para ayudar a mejorar la salud física, mental y emocional. Los aceites esenciales florales extraídos por destilación al vapor o mediante presión en frío, capturan la esencia aromática de la planta.
Cada aroma floral tiene una composición química única que actúa de manera específica mejorando el estado de ánimo, reduciendo la ansiedad o favoreciendo la concentración.
Cómo te hacen sentir mejor las flores: La ciencia detrás de los aromas
Cuando se inhalan, las moléculas aromáticas viajan a través de los conductos nasales hasta el sistema límbico del cerebro, el centro de operaciones emocional, de la memoria y de la regulación del estrés. Ahí es donde los aromas florales desencadenan una respuesta emocional, reduciendo la tensión e incluso modificando el estado de ánimo en varias direcciones.
Diversos estudios, como el del Instituto Nacional del Cáncer resaltan algunos beneficios importantes relacionados con distintos aromas:
- Aceite esencial de Lavanda reduce el cortisol (la hormona del estrés)
- Aceite esencial de Rosa reduce la ansiedad y favorece la relajación
- Aceite esencial de Manzanilla aporta calma y facilita el descanso
- Ylang-ylang contribuye al equilibrio emocional y baja la presión sanguínea
Los aromas florales más comunes y su poder terapéutico
| Flor | Beneficios clave | Ideas de uso |
| Lavanda | Calmante, alivia el estrés y ayuda a dormir | Bruma de almohada |
| Rosa | Bienestar y equilibrio emocional | Aceite facial |
| Manzanilla | Calmante y anti-inflamatorio | Aceite de masaje corporal |
| Jazmín | Energizante y sensitivo | Bruma corporal |
| Ylang-ylang | Relajante, reduce la presión arterial | Vela perfumada |
| Geranio | Equilibrio hormonal | Aceite de masaje corporal |
| Neroli | Reduce la ansiedad y aporta optimismo | Bruma o Aceite de masaje |
| Helicriso | Calma y reduce la inflamación de la piel | Aceite para después del sol |
| Tuberosa | Muy relajante y sensual | Perfume |
Cómo usar los aromas florales de manera eficaz y placentera
- Brumas perfumadas
Se pueden vaporizar sobre el cuerpo, el cabello, la almohada o la ropa. Los componentes aromáticos están diluidos en agua destilada por lo que no presentan ningún riesgo y difunden muy bien los aromas. Un gesto eficaz es aplicar las brumas en las palmas de las manos, llevarlas al rostro y aspirar profundamente, al menos 3 o 4 veces. - Aceites de masaje
No sólo aportan el beneficio de la aromaterapia al difundir suavemente los aromas, sino que estimulan todo el organismo a través del masaje y el contacto con la piel. - Rituales de baño
Algunas líneas de baño: geles, jabones, cremas corporales, contienen ingredientes aromáticos que activan el olfato y aportan sensaciones de frescor, energía y relajación. Elegir siempre productos que contengan un alto porcentaje de ingredientes naturales y de activos que cuiden la piel. - Aromas de interior
Mikados con aromas florales crean un ambiente multi-sensorial y relajante.
Sprays de interior con aromas florales refrescan y purifican el ambiente al instante.
Incorporar la aromaterapia floral en el día a día
- Rajarse antes de dormir: Vaporiza la bruma Armonía Lavanda sobre la almohada.
- Aliviar el estrés: Usa la bruma Rosal en Calma en cualquier momento del día vaporizando la ropa o el cabello.
- Mejora la concentración: Usa el aceite Abrazo del Jazmín en roll-on aplicándolo en el interior de las muñecas o en las sienes, masajeando suavemente.
- Crea un ambiente sensual: Vaporiza el espacio con la bruma Ámbar Sensual con flor de granado.
- Revitaliza la piel: Aplica en el rostro unas gotas de Óleo Elixir con extracto de rosa, realizando un ligero masaje facial.
Algunas recomendaciones
- No hay ninguna adicción a los aromas o a los aceites esenciales. Usarlos en exceso puede desensibilizar el olfato, por eso es importante rotar los aromas.
- Los aceites esenciales puros conviene diluirlos y utilizarlos con precaución.
- No todos los aceites esenciales sirven para todo el mundo, algunas personas alérgicas a determinadas plantas pueden trasladar esa híper- sensibilidad a los aromas.