INGREDIENTES BOTÁNICOS MÁS USADOS EN COSMÉTICA NATURAL Y POR QUÉ
Las plantas siguen siendo la base fundamental de nuestra salud, no sólo a través de la alimentación, sino también de la farmacología y la cosmética. Los ingredientes de origen botánico obtenidos directamente de las plantas o mediante procesos biotecnológicos son más que nunca las estrellas de la cosmética de última generación.
¿Qué es un activo botánico?
Un activo botánico es un ingrediente que se extrae directamente de una planta, ya sean flores, frutos, raíces, cortezas, hojas o bayas… Para obtener el máximo de componentes beneficiosos para la piel como antioxidantes, aceites, vitaminas, minerales etcétera, cada activo botánico tiene diferentes métodos de extracción, destilación al vapor, utilizando solventes, sometiendo la materia prima a presión u otros métodos. Lo fundamental es que cada activo sea sometido a los procesos adecuados para purificarlo, concentrarlo y garantizar su seguridad y su estabilidad.
La cosmética natural basada preferentemente en activos botánicos, tiene en cuenta el modo en que esos activos se preparan para responder realmente a las necesidades de la piel. Un activo extraído por infusión de una planta en un aceite contiene un mayor número de nutrientes y se utiliza para revitalizar y activar las funciones de la piel en el medio y largo plazo, es el caso por ejemplo del aceite de rosa mosqueta. Si el activo es un extracto, estaremos hablando de una molécula en particular de la planta, con una función específica, como ocurre con el extracto de caléndula cuyo principal beneficio es calmar la piel.
También hay ingredientes de origen natural, extraídos mediante procesos biotecnológicos que reproducen una o varias moléculas de una materia vegetal que sería imposible obtener por otros medios, es el caso del bakuchiol o retinol vegetal o del ácido hialurónico que se obtiene por fermentación de algunas plantas. Los ingredientes botánicos sintetizados mantienen su esencia natural, pero actúan de manera más directa sobre la piel con el fin de prevenir o corregir necesidades específicas como una mayor hidratación, despigmentación o firmeza entre otras.
La farmacia botánica con uso cosmético o medicinal es inmensa, las plantas producen multitud de activos en distintas formas, extractos, aceites, moléculas sintetizadas etcétera, del mismo modo el catálogo de plantas es interminable, pero hemos seleccionado nuestro particular top 10:
Plantas más utilizadas y su función en la piel
1 La rosa de Damasco. En forma de extracto a partir de los pétalos se obtiene un activo rico en flavonoides, ácidos fenólicos y vitaminas que revitalizan e hidratan la piel aportando suavidad, flexibilidad y luminosidad, también es un ingrediente calmante y tonificante que refuerza la barrera cutánea.
2 El Olivo. Probablemente el árbol con mayor número de usos en la cosmética botánica, ya que se utilizan las hojas, el fruto (aceituna) y el aceite. A partir de la piel de la aceituna se obtiene uno de los activos botánicos de mayor poder antioxidante: el ácido maslínico, un auténtico potenciador de la salud y la longevidad de la piel gracias a sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y potenciadoras de la síntesis de colágeno y elastina.
3 Los Cítricos. Son la fuente principal del ácido ascórbico o vitamina C que se utiliza en la cosmética botánica. Este activo es vital para mantener la piel luminosa y el tono uniforme gracias a su acción inhibidora de los radicales libres. Es esencial usar vitamina C estabilizada ya que se trata de un ingrediente que se oxida rápidamente.
4 La Caléndula. El aceite de caléndula extraído por infusión en aceite, es un ingrediente de alto poder calmante y cicatrizante, presente en muchos de los mejores productos de cosmética natural destinados a pieles sensibles.
5 La Centella Asiática. Ya sea en forma hidrosoluble o liposoluble, el extracto de Centella Asiática es el activo botánico estrella cuando se trata de aportar beneficios cicatrizantes, antiinflamatorios y reparadores para la piel, por eso suele estar presente también en cosméticos pro-edad que preservan la piel de los daños causados por agentes externos como el sol, el frío, la contaminación…
6 La Jojoba. Mediante el prensado en frío de sus semillas se obtiene el aceite de Jojoba, uno de los aceites vegetales más usados en cosmética por su poder hidratante y reparador, con la ventaja de que es apto para todo tipo de pieles, no es comedogénico y la piel lo absorbe con facilidad.
7 El jazmín. Otra de las flores cuyos beneficios van más allá de la perfumería. El extracto y el aceite de jazmín en la cosmética botánica, son activos que favorecen la longevidad de la piel por su efecto regenerador, purificante y regulador del manto graso de la piel, a lo que hay que añadir su poder relajante cuando se utiliza el aceite esencial.
8 La Uva. Junto con la aceituna es el otro fruto de la longevidad por su contenido en polifenoles, resveratrol y vitaminas que actúan sobre la síntesis de colágeno y elastina. El aceite de pepita de uva, rico en omega 6 y 9, nutre la piel y protege la función barrera frente a las agresiones del entorno aportando además suavidad y confort para las pieles dañadas.
9 El regaliz. El extracto de regaliz viene cargado de activos que unifican el tono de la piel, desinflaman y refuerzan la función barrera. Al inhibir la tirosinasa, una enzima clave en la producción de melanina, el extracto de regaliz ayuda a combatir las manchas y a mantener el tono uniforme de la piel de manera suave y segura para todo tipo de pieles, incluso las más sensibles.
10 El Argán. Es el otro árbol de oro del Mediterráneo junto con el Olivo. De sus almendras se extrae el preciado aceite de argán cuyos beneficios en la cosmética natural son también superlativos. Es un aceite multifunción que se puede utilizar en la piel y en el cabello para obtener hidratación y nutrición sin generar exceso de grasa, por eso es un activo indicado para pieles grasas ya que ayuda a regular la producción de sebo que deriva en acné.
La piel sana tiene distintas tipologías: piel normal, piel seca, piel grasa, piel mixta y piel sensible, existen cosméticos adaptados a uno o varios tipos de piel y es aconsejable verificar para qué tipos de piel es cada producto y comprobar su lista de ingredientes.
Las pieles que presentan condiciones especiales como atopía, acné severo, rosácea, psoriasis etcétera, necesitan cosméticos o productos médicos especiales prescritos por dermatólogos o farmacéuticos.